miércoles, 26 de junio de 2013

La afortunada obscenidad del Orgullo Gay

Hace unos días me encontré con que un amigo estaba escandalizado por el siguiente cartel:

Resulta que durante el Orgullo Gay de Sevilla habrá una fiesta con porno en vivo. Ante esto salió el típico comentario: estamos hartos de que se asocie a los gays con el sexo y el porno, los tópicos de siempre, esto no ayuda a la normalidad. No hay palabra que más me repatee que la de “normalidad”. Mediante comentarios en su foto de Facebook llegué a la conclusión de que su problema no era con el Orgullo Gay, con su celebración o con nada así, sino con que haya un espectáculo porno en los actos de celebración.

Todos los colectivos, desde los más difusos hasta los más definidos, están sujetos a tópicos y nos guste o, sin entrar en si son correctos o no, son inevitables. Haciendo memoria de otros colectivos, asociaciones o empresas que apoyaban el Orgullo Gay en algún año que he estado en el de Madrid, recuerdo como después de las asociaciones que secundaban la marcha iban los partidos políticos PSOE, IU, UPyD, Equo (si fue alguno más no lo sé porque no llegué a verlos). También he visto a los sindicatos UGT y CCOO y después de estos a un montón de empresas que iban con sus carrozas animando y apoyando la manifestación. Desde páginas de contctos hasta bares y discotecas pasando por, oh sorpresa, grupos musicales, empresas de bebidas o Google.

Ahí es cuando caí en el asunto, no importa que se asocie al colectivo LGTB con Google que es una empresa con una buena imagen, pero sí importa que se asocie con un autobús lleno de hombres en calzoncillos o vestidos de cuero. Es decir, cuando se asocia la protesta con el sexo explícito es cuando nos echamos las manos a la cabeza porque es recordarnos lo que nos diferencia de los heterosexuales, y es el sexo. Todos usamos Google, ahí no hay polémica porque con Google estamos todos contentos ya que entra dentro de eso que llaman “normaldiad”,  pero cuando vemos un pezón, una nalga o una fusta cuidado, que eso es sexo.


Parece que a algunos no les gusta que les recuerden que sus relaciones sexuales son diferentes que las de los heterosexuales porque están con una persona de su mismo sexo. Quien vea algo malo en la diferencia es que tiene un problema que no me voy a molestar en tratarle. Que sea diferente no significa que sea malo, ni mejor, ni peor, ni normal ni anormal. Os recuerdo que el porno hetero existe, y creo que es una industria que mueve bastante dinero no? Por eso veo tan necesario que cada año un señor se ponga un chaleco de cuero, una correa al cuello y salga a cuatro patas en una carroza obedeciendo a su amo, porque eso al final también es sexo e inherente a la orientación sexual de la persona.

Por todo esto, dentro de lo mal que me explico, espero que quede claro que el problema de algunos no es con el Orgullo Gay o con los tópicos, sino con la asociación a determinadas prácticas sexuales que nos parecen incorrectas o delegables a la intimidad donde nadie las vea salvo nosotros y así poder seguir criticándolas en público con naturalidad. Hay que celebrar la libertad de poder hacerlo y recordar que no muy lejos no se puede hacer. Por mí que se siga asociando el Orgullo con el porno, el carnaval y la obscenidad, viva la libertad sexual de las personas, que va más allá de hacer el misionero con tu pareja. Y es que aunque se nos olvide de vez en cuando, va de sexo el asunto.